Partido Libertario

Declaración de principios políticos

Preámbulo

El Chile contemporáneo, producto del trabajo de sus padres fundadores que introdujeron de forma exitosa tanto un modelo económico basado en la libertad como una Constitución clara y prudente para organizar la República sin atropellar a sus ciudadanos, se caracterizó en las últimas tres décadas por ser un oasis de progreso en el contexto de crisis económicas y políticas que ha sacudido históricamente al subcontinente sudamericano, ayudando incluso con su ejemplo y conocimiento tecnocrático a otros países.

Hoy Chile se haya ad portas de convertirse en un país desarrollado, lo cual se traduciría indudablemente en mejor calidad de vida para las personas que lo habitan, ya sea desde una perspectiva económica como social o cultural.

Sin embargo son varios obstáculos los que se muestran como desafíos reales y concretos que por su omisión política podrían frustrar la opción de Chile de avanzar al desarrollo e incluso hacerlo retroceder en el tiempo a los años más oscuros del siglo pasado.

En primer lugar, el contexto mundial, que incluye la “cuarta revolución industrial”, el creciente debate medioambiental y los vaivenes de la influencia geopolítica, todos ellos desafíos de los que la vieja política de izquierda y de derecha hace oídos sordos y que pueden transformarse en el desempleo y la ruina de millones de personas de no ser afrontados proactivamente, es por eso que la defensa del orden espontáneo de la sociedad debe más que nunca ser considerado como respuesta al estancamiento burocrático heredado del siglo pasado, constatándose la total ausencia en el debate nacional de las ideas de autonomía individual, de generación espontánea y de libertad económica, y la prioridad que debieran tener estas ideas desatendidas en el objetivo de nuestro país de alcanzar el desarrollo en el corto plazo y en el contexto señalado.

En segundo lugar, los intentos regresivos y falaces del marxismo-leninismo revitalizado en los movimientos de la vieja y la nueva izquierda que ya comenzaron a radicalizar sus reformas antiliberales dentro del Estado de forma aguda con el gobierno de Michelle Bachelet (2014-2018), poniendo en riesgo no sólo los avances conseguidos en materia de progreso, sino exacerbando la dialéctica de odio, buscando ejercer la hegemonía ideológica sobre la consciencia de los individuos y determinar el marco de las ideas políticamente aceptables en nuestra sociedad, lo que se termina transformando en una patología psíquica para la sociedad en su conjunto, heredando la población de ello una apatía enorme y una polarización política tremendamente resentida y agresiva, traducida en malestar social.

En tercer lugar, una configuración política tanto en la centroizquierda como en la centroderecha totalmente obsoleta y ajena a estas materias, lo cual sólo termina dando fortaleza a los movimientos de izquierda radicalizados mencionados.

Respecto de la centroderecha y derecha en particular, heredera directa del modelo de desarrollo exitoso del que hoy Chile aún disfruta y que ejerciendo un rol de autoridad respecto a un cierto sector de la población, por su absoluta anorexia de voluntad e intelección observamos que irresponsablemente levanta las banderas de las izquierdas, fijando sus preocupaciones en asuntos electorales, sin contar con una mirada ni con un discurso de trascendencia ideológica respecto al devenir de nuestro país, dejando de lado la batalla ideológica.

Es por esto que:

Consideramos necesaria la formación del presente movimiento de derecha libertaria cuya misión es poner a Chile a la altura de los desafíos del siglo XXI, revertir la situación de estancamiento y riesgo presente, recurriendo tanto a medios culturales como políticos, inspirados en el amor por la libertad de las personas y su voluntad de trascendencia y ofrecer al país una propuesta política viable para alcanzar el desarrollo de una forma eficiente y responsable, que mejore la calidad de vida de sus habitantes en tanto éstos sean libres y prósperos.

Declaración de Principios

Somos un movimiento de matriz liberal-libertaria, compuesto por vertientes liberales clásicas, minarquistas y paleolibertarias, y por tanto defendemos la libertad individual como fin último de la actividad política, sin distinción de capacidad, condición, origen, u otras características personales. Promover la autonomía individual se traduce en fomentar que los individuos puedan tomar cada vez más la mayor cantidad posible de decisiones en su vida, en base a esto la sociedad se organiza de forma espontánea y se consigue la paz social que lleva al desarrollo colectivo, sustentado en el progreso individual.

1. Consagramos todo lo relativo a la propiedad privada del individuo libre, desde su propia existencia en este mundo hasta sus bienes materiales, los cuales al tener valor en ahorro o inversión incrementan el valor conjunto de los bienes de todos los chilenos, generando las condiciones para maximizar progresivamente la riqueza del país en su conjunto.

2. La consagración de la libertad individual y de su propiedad nos deriva a la comprensión del mercado como una expresión de asociatividad que es inherente a la naturaleza humana y por ende anterior al Estado y tiene como función satisfacer, esencialmente, las necesidades vitales de las personas y proveerlas de los bienes que les permiten desarrollar sus propósitos. Por tanto el libre mercado lo entendemos como el sistema de mercado que mejor permite el cumplimiento de la función de éste en la sociedad, y se caracteriza por mantener a un nivel mínimo la intervención del Estado, dado que el conocimiento y los criterios del propio bienestar de cada individuo son directa y mejor evaluados por éstos mismos que por un aparato burocrático ajeno a sus realidades particulares.

3. Entendemos la familia como la comunidad núcleo de cada individuo y la preservación de ésta como un incentivo fundamental para su cultivo como personas y ciudadanos del país. Es una sociedad natural, es decir, anterior al Estado, y cumple una función política, social, económica y cultural, que forma a los ciudadanos y constituye un refugio contra eventuales tiranías, ya sea del Estado o de ciertos sectores de la sociedad civil. En cuanto a su función económica, la familia es fundamental para el desarrollo del país, reflejado tanto en ahorro como en inversión para la posteridad, lo que se traduce también en riqueza futura para toda la sociedad.

4. Defendemos a Chile como una gran comunidad de hombres y mujeres libres, individuos cuyo progreso se da en un ambiente cultural y geográfico específico que les permite identificarse y solidarizar de forma espontánea, lo que les permite colaborar dándose mutuo beneficio de su interacción; por ende, los valores patrios, libres de chovinismo y de valoraciones supremacistas de cualquier tipo, fomentan la sana convivencia de estos individuos libres y los incentivan a progresar, dado que con ellos progresan sus cercanos.

5. Entendemos el Estado como una organización burocrática que debe estar limitada a la vigilancia de la seguridad de sus ciudadanos, sin descuidar los roles estratégicos, considerados a largo plazo, de ser una guía y apoyo en aras del progreso y mantener la vigilancia respecto de amenazas externas e internas a la libertad y a la vida de los ciudadanos y sus instituciones. Esto en pro de la superación de la pobreza, desafío que como país sudamericano no nos es ajeno, el Estado debe conservar un rol de soporte y de ayuda focalizada, para lo cual debe tener una relación de colaboración y transparencia con el mundo privado, para que juntos, estratégicamente puedan materializar el desarrollo y el progreso en todos los rincones del país.

6. Promovemos el principio de soberanía a nivel individual y nacional. Tal como defendemos las autonomías individuales, también defendemos los cuerpos sociales que son fruto de las asociaciones individuales voluntarias que sustentan a la comunidad nacional. Por ello esta comunidad nacional, como fruto de individuos libres y soberanos, debe ser también libre y soberana, principalmente en materia de imposición de ideas y obligaciones por parte de países u organismos internacionales, sin perjuicio de conservar la trayectoria de confianza hacia Chile en materia de su posición favorable al libre comercio y de su seriedad en el cumplimiento sus compromisos financieros.

7. Comprendemos que los seres humanos, si bien nacemos iguales en dignidad y ante la ley, somos distintos en todos los demás aspectos de la vida y entendemos que en esa desigualdad hay un valor fundamental que cada ser humano puede utilizar para ser distinguido como único e inigualable, de ahí que las colectivizaciones reduccionistas basadas en la pertenencia a grupos minoritarios específicos o supuestamente oprimidos coarta gravemente las posibilidades de los individuos de darse valor per sé ante la sociedad. Los intentos por forzar la igualdad entre los seres humanos sólo llevan a la tiranía, el resentimiento y el desastre. En caso de discriminación injustificada o atentados de odio, los individuos tienen el respaldo de la ley, la que ha de ser igual para todos.

8. De la desigualdad humana antes mencionada, también comprendemos que algunos individuos buscan satisfacer sus objetivos de vida causando daño a otros, es por eso que entendemos como derecho irrenunciable de cualquier individuo poder defenderse de una agresión inmediata, sin perjuicio de poner sobre aviso a la comunidad, la cual mediante la ley ha de encontrar la forma de reparar y enfrentar el problema, entendiéndose que quien pone en riesgo la vida y propiedad de su semejante no respeta los propios y no los ha valorado.

9. Rechazamos, por lo ya expuesto, todas las ideologías que buscan esclavizar a los individuos, ejercer tiranías, desacralizar la vida humana y atentar contra las comunidades y cuerpos sociales que los incentivan a progresar. Entendemos que de estas ideologías sólo han devenido miseria y masacres. También rechazamos personalismos, mesianismos y supremacismos que, adjudicándose la interpretación de toda la patria o de valores metafísicos, busquen oprimir tiránicamente a la sociedad.

Objetivos estratégicos

1. Defensa del sistema de libre mercado y el legado económico de los padres fundadores del Chile Moderno, buscando la liberalización de todos los mercados y la reducción de la presión fiscal a su mínima expresión, tanto para los ciudadanos como para las empresas, buscando establecer límites al poder del Estado en la materia.

2. Una segunda expresión de este objetivo es impulsar la reducción del volumen del aparato gubernamental, el cual viene cargando innecesariamente malas políticas paternalistas, prácticas de nepotismo y clientelismo y operaciones políticas afines a ideologías de izquierda basadas en odios insanos y diagnósticos errados de la realidad, retroalimentando la carga estatal sobre las nuevas demandas ciudadanas orquestadas desde la ficción ideológica. Este alivio en el gasto público implicará mayor sanidad en la calidad de vida de los ciudadanos, y la reducción de carga tributaria que esto conlleva beneficiará tanto al orden espontáneo de la sociedad como la economía. El gasto público debe ser focalizado.

3. Asegurar la universalidad y la calidad de los servicios esenciales, de los seguros sociales y de las pensiones mediante su individualización y su devolución del Estado a la sociedad civil, de manera que sea ésta quien los gestione a través de múltiples operadores privados, con o sin ánimo de lucro.

4. Buscamos reducir política y culturalmente el colectivismo imperante en la sociedad y el paternalismo excesivo de las administraciones públicas, afirmando y fortaleciendo la soberanía individual de las personas en todos los ámbitos de su vida, refutando la visión idílica del Estado de Bienestar y desenmascarando los afanes de odiosidad y totalitarismo que lo sustentan, así como también el daño que le hace a una sociedad libre en términos de confianza el “capitalismo de amigotes” mediante el cual las leyes y su cumplimiento son alteradas en detrimento de la gran mayoría de los contribuyentes.

5. De lo anterior comprendemos que es prioritario desvincular la cultura, la educación y las artes de manos de la izquierda, y evitar cualquier influencia de sus organizaciones en la adopción de decisiones estatales, dado que el avance de las ideologías de odio totalitario, incluso aquellas disfrazadas de liberales o progresistas, es algo que no nos podemos permitir, porque coartan las libertades de pensamiento, expresión, económica y de asociación, lo cual implica un invaluable costo humano y social, además de económico, considerando además que nuestro salto al desarrollo no está asegurado.

6. De lo anterior también se desprende la oposición a fenómenos como la discriminación positiva, las cuotas de cualquier tipo y cualquier modificación institucional basada en la victimización de grupos humanos, siendo dicha práctica denigrante para los individuos que son supuestamente representados.

7. Abogar por la sustitución de los regímenes tiránicos y el repudio generalizado de las ideologías que los sustentan, manteniendo una perspectiva crítica en materia de relaciones y tratados internacionales y una actitud denunciante respecto de países latinoamericanos que intentan activamente promover modelos socialistas cuyas malas prácticas nefastas y a veces abominables contra la vida de las personas han quedado en evidencia. Chile debe tomar una posición clara en el concierto internacional y ser reconocido como un país bastión del libertarismo occidental.

8. Posicionar a la sociedad chilena en el contexto de la denominada “Cuarta Revolución Industrial”, proceso por el cual cambiarán las formas en las que los individuos generan riqueza y se relacionan con la sociedad, así como también respecto de las advertencias que el mundo científico nos da en materia de preservación medioambiental, los cuales son los dos desafíos más importantes a nivel global para este milenio.

9. Hacer cumplir el Estado de Derecho con todas las facultades de la ley, especialmente en aquellas zonas donde la vida de ciudadanos chilenos está siendo amenazada de forma física, tal como ocurre en la Araucanía, donde grupos armados basados en la ficción ideológica amenazan sin respuesta a individuos pacíficos y capturan porcentajes del espacio físico del país donde buscan instaurar un régimen de terror.

10. Racionalizar el fenómeno migratorio, comprendiendo los aspectos positivos de éste cuando tiene una correlación positiva con el desarrollo del país y de forma espontánea hay una adaptación benéfica para las partes, y atendiendo a los aspectos negativos si dicho fenómeno se da de forma descontrolada o impuesta con fines ideológicos sin ningún correlato con la capacidad de la sociedad de adaptarse a ello.

11. Apoyar la auto tutela de los ciudadanos en términos de defensa de sus bienes y derechos propios o familiares, obrando incluso por la fuerza si fuese necesario y sin reproche penal, ya sea de agresiones ilegítimas particulares respecto de las que el Estado es incapaz de cumplir su rol de seguridad interna por ineficiencia del mismo o por la inmediatez de la agresión, como públicas cuando los derechos humanos no son protegidos por el Estado, siendo éste parasitado y dirigido por ideas de tiranía que comprometen el orden jurídico e institucional, en este sentido consideramos válido el derecho a rebelión. Por lo anterior el ciudadano libre tiene derecho de poseer sus propios medios materiales para la defensa física, tales como las armas de fuego.

12. Promover el respeto a la Constitución de la República de Chile, asegurando las bases de la institucionalidad incorporadas en ella, aceptando que ésta puede modificarse eventualmente en términos de libertad, nunca de tiranía.